1️⃣ Preparar los huevos
Separar las claras de las yemas.
Batir las claras con la pizca de sal hasta obtener picos suaves.
2️⃣ Batir las yemas
Batir las yemas con el azúcar y el azúcar vainillado hasta que la mezcla esté clara y esponjosa.
3️⃣ Unir las mezclas
Añadir las claras montadas a las yemas en 2–3 tandas, mezclando suavemente con movimientos envolventes.
4️⃣ Incorporar la harina
Tamizar la harina e incorporarla con cuidado para no perder el aire del batido.
5️⃣ Hornear
Verter la masa en un molde (Ø 24 cm) forrado con papel de hornear.
Hornear a 180 °C durante 35–40 minutos.
No abrir el horno durante los primeros 25 minutos.
6️⃣ Enfriar
Dejar reposar el bizcocho en el molde 10 minutos y luego enfriar completamente sobre una rejilla.
7️⃣ Preparar la crema
Batir la nata bien fría con el azúcar glas y la vainilla hasta picos firmes.
8️⃣ Montar la tarta
- Cortar el bizcocho en 2–3 capas.
- Humedecer ligeramente con el almíbar (opcional).
- Rellenar cada capa con crema.
- Cubrir la tarta por arriba y los lados.
🎂 Consejos y presentación
- Decorar con frutas, chocolate o frutos secos
- Refrigerar 2–4 horas antes de servir
- Al día siguiente está aún más jugosa
✨ Resultado: una tarta de bizcocho clásica, suave y esponjosa, perfecta para cualquier celebración.
